martes, 17 de mayo de 2016

Nuevo libro sobre la pastoral de la comunicación en el ambiente digital


«Apuntes para una pastoral de la comunicación hoy. Los desafíos del nuevo ambiente digital» es el título de la última obra de Ariel Beramendi, sacerdote responsable para América Latina en la nueva Secretaría para la Comunicación de la Santa Sede; la obra fue publicada en Colombia por la Editorial PPC y a lo largo de las 172 páginas el autor analiza la situación de la Pastoral de la Comunicación para proponer algunos criterios que ayuden a proyectar una estrategia de comunicación desde el interior de la Iglesia y no asumir “recetas de laboratorio”; el sacerdote relata que se trata de un libro divulgativo pues está inspirado en la investigación que realizó para conseguir el doctorado en teología pastoral de la comunicación en la Universidad Lateranense de Roma.


El prólogo del libro lleva la firma del Prefecto de la nueva Secretaría para la Comunicación del Vaticano, Mons. Eduardo Viganò, que dirigió la investigación mientras fungía como docente en la universidad. En el prólogo Viganò destaca que la obra presenta de manera cronológica y sistemática la enseñanza de la Iglesia sobre la comunicación, ilustrando también la reflexión del episcopado latinoamericano sobre el tema de la comunicación, a través de sus Asambleas Generales; también se evidencia la reflexión eclesiológica que ilustra que a cada modelo eclesiológico le corresponde un modelo de comunicación.


Este manual de pastoral de la comunicación aterriza en la realidad colombiana ya que Beramendi reconstruye la actividad eclesial en el ámbito de la comunicación, a través de la investigación directa, el relevamiento de datos online y sobre todo desde los informes que los obispos enviaron al Vaticano antes de realizar su visita ad limina en el año 2012. Precisamente el análisis de esta documentación de primera mano representa una de las novedades de la obra porque logra reconstruir una “fotografía” de la pastoral de la durante la primera década de este nuevo milenio, y desde la perspectiva de los mismos obispos, que luego fue analizada desde el paradigma de comunicación digital.

El sacerdote boliviano aclara que se detuvo sobre la realidad de Colombia porque proporcionalmente a su extensión geográfica, es el país con el más alto porcentual de católicos, diócesis y agentes pastorales de Sudamérica; “no es una casualidad que el CELAM esté en Colombia y no en otro país” afirma Beramendi, que está convencido que este país sudamericano gracias a su biodiversidad geográfica y cultural es una realidad representativa dentro de la Iglesia de América Latina y el Caribe.

Finalmente Beramendi concluye que en el nuevo ambiente comunicativo, marcado por la convergencia digital, en el que se facilita la comunicación en red, es necesario enfatizar la idea de que la digitalización no es sinónimo de adquisición de tecnología, sino de cultura de uso y de saber “estar presente” en los nuevos espacios de comunicación, con una mentalidad abierta al continuo aggiornamento pastoral.


Más información a: ppc.colombia@ppc-editorial.com
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miércoles, 16 de diciembre de 2015

“Troles católicos” , llamémosles como lo que son

(Ariel Beramendi)
 

La gran cantidad de información y la velocidad con la que se difunde a ritmo de “clicks” en el mundo virtual, hace que las redes sociales sean el lugar ideal para confundir la información falsa y la verdadera.

¿Pero quién está detrás de una información viral falsa?, son personas que individual o en grupo, con el afán alborotador o polemista,  intentan llamar la atención a cualquier precio con el objetivo de crear confusión, ganar audiencia (seguidores), o reforzar posturas individuales, lamentablemente también en la esfera religiosa.

Dentro la cultura digital estas personas son denominados troles. Según la Fundación del Español Urgente, el verbo inglés to troll significa ‘pescar con curricán’
(un tipo de pesca en la que se suelen utilizar cebos artificiales llamativos para que sean muy atractivos para los peces) y, por extensión ‘servir como señuelo para atraer la atención de alguien’.

Este término nació cuando estaban de moda los foros en internet, y en poco  tiempo, el término empezó a referirse a la persona osada que critica o reprende con ligereza (es decir, el que respondía al trolling) y, posteriormente, pasó a denominar, en general, a una persona que molesta, insulta o demuestra una manifiesta negatividad dentro de un foro en internet.

Hoy la moda de los foros ha sido sustituida por las redes sociales en las que los troles se han multiplicado y mutado asumiendo elementos multimedia, y el ámbito religioso no ha quedado eximido de este fenómeno tan común en las redes sociales. 

Así, hemos asistido a un video en el que el Papa Francisco quita un mantel de un solo tirón en el altar de una Iglesia, durante su viaje a los Estados Unidos; a una foto en blanco y negro donde Juan Pablo II saluda al Cardenal Ratzinger en presencia de  otro obispo, y donde no faltó el comedido que introdujo el rostro del cardenal Jorge Bergoglio.

Estos “troles seudocatólicos” – como los defino – se han multiplicado también gracias a los gestos sorprendentemente cercanos de Papa Francisco y  muchos usuarios de internet con un entusiasmo ingenuo o, peor aún, premeditadamente han iniciado a “trolear” para hacer reforzar sus ideas privadas de Iglesia, como cuando publicaron al Papa alzando una bandera que originalmente era del Argentina y alteraron la imagen con una bandera del arcoíris. Hemos asistido a falsas declaraciones papales que negaban la existencia del paraíso o del infierno, negaban la existencia de la Virgen de Guadalupe, o de los sacramentos. Hemos visto al Papa Francisco en Paraguay tomar fernet con coca-cola, con la clásica leyenda “así es cómo deben vivir los jóvenes”.

No cabe duda que los troles religiosos también existen y aunque – en el mejor de los casos – sus actos nazcan de una intención ingenua, tendríamos que recordar que el fin no justifica los medios, mucho menos cuando enterramos la autenticidad y olvidamos alevosamente que la propiedad privada también existe en Internet y que es ilegal modificar o alterar la información de terceras personas, o suplantar la identidad. 

Existen innumerables perfiles en las redes sociales que están falsamente asociados a la figura de autoridades eclesiásticas (incluyendo el Papa) o a lugares religiosos importantes (incluyendo el Vaticano).

Además de la autenticidad cristiana de vivir la fe en todos los ámbitos, tengamos en cuenta el no ser ligeros de pluma para lanzar información falsa. Como usuarios maduros preguntémonos siempre cuándo lo hizo y dónde lo dijo, así verificaremos si la información que acabamos de recibir es verdadera o se trata del enésimo “trol”, como el del supuesto primer selfie del Papa,  del pasado 10 de diciembre, publicado en un perfil de Instagram que se define como cuenta oficial del Vaticano y no lo es.

Curiosamente el diccionario RAE define el neologismo “trol” refiriéndolo al monstruo maligno que habita en bosques o grutas. Hemos descubierto pues que también existen este tipo de seres y que les interesa mucho la religión.


miércoles, 6 de mayo de 2015

Cubrir periodísticamente el viaje del Papa Francisco. Algunas claves

Desde el Arzobispado de Cochabamba me pidieron un video-charla para los periodistas que se preparan a cubrir la visita del Papa Francisco a Bolivia. Espero les sea de utilidad aunque el tema podría ser más extenso.

Este es un video casero donde se describen algunos intrumentos y criterios para la cobertura informativa del viaje del Papa Francisco a Bolivia, Ecuador y Paraguay.

- Documento de trabajo: “Transmisiones radiotelevisivas de las celebraciones litúrgicas. Directrices y recomendaciones” goo.gl/zJuiH3

- Glosario: Vocabulario de términos religiosos y eclesiásticos para periodistas goo.gl/lIuX4h